FIESTAS DE TRUJILLO

Son muchas de las fiestas que a lo largo de la historia se han celebrado en Trujillo.

Algunas hoy perviven y han adquirido mayor dinamismo.

La Navidad y Epifanía se vienen celebrando desde tiempos inmemorables como en la mayoría de nuestras localidades extremeñas. Especial relieve alcanzan las fiestas de Trujillo desde el 22 de Marzo hasta el 25 de Abril. En función de estas fechas se celebra el Carnaval, que adquiere cada año más interés por la calidad de los disfraces, las capeas típicas en la Plaza Mayor y los bailes.

La fiesta que verdaderamente ha alcanzado su mayor esplendor es la Semana Santa. Numerosas cofradías de hermanos, encargadas de imágenes distintas no escatiman en derroche de flores, luches en la orna de los pasos , riqueza en las túnicas, etc; para sacar los "pasos" a la calle.

 
Foto: Alberto Cortés
 
 

Estas imágenes son verdaderamente obras de arte, entre las que podemos destacar La Piedad, del taller de Alejandro carnicero; y un Cristo atado a la columna, muy al estilo de las obras de Gregorio Fernández. Culminando la Semana con el Domingo de Pascua, conocido a nivel nacional. Las mujeres visten el traje típico de pastora y los hombres el traje de pastor o el típico pañuelo rojo, bailan y entonan en la Plaza las tradicionales canciones compuestas por el poeta trujillano "Goro", con música del grupo "Claveles", canciones como el famoso "Chiviri".

En Mayo se celebra las fiestas al patrón de Trujillo, el Cristo de la Salud, en la ermita de San Lázaro.

La fiesta de mayor tradición que se celebra en Trujillo es la Asunción de María, el 15 de Agosto. El centro festivo se localiza en torno a la parroquia de Santa María la Mayor. Para conocer la enorme trascendencia de esta festividad, hemos de remontarnos al 25 de Enero de 1232, fecha de la reconquista de Trujillo.

Todo el ejército cristiano aclamó a la virgen con el título de la Victoria por patrona y especial abogada de la reconquista.

La mezquita árabe se purificó, alzándose sobre un solar el majestuoso templo de Santa María, en donde se daba culto a la imagen de Ntra. Sra.

El 21 de Abril de 1531 el Concejo acordó construir en el castillo una ermita para dar culto a una imagen de granito que representará a Ntra. Sra. de la Victoria. Ambas fiestas se unieron pues tras la celebración de la misa partía una procesión al castillo donde se veneraba a la Virgen. Pero, fue perdiendo con el tiempo importancia la imagen de la Asunción patrona de Trujillo, otorgando mayor importancia a la Virgen del castillo. Esta imagen de la Asunción desapareció en 1809 con la entrada de las tropas francesas en nuestra ciudad. Pediéndose durante algunos años las fiestas de la Asunción. En la actualidad se han recuperado con todo su esplendor.

Coincidiendo con estas fiestas, la barriada de La Piedad celebrada también sus fiestas religiosas en honor a Santa María, celebrándose las fiestas patronales en honor a Santa María de la Victoria en la segunda quincena del mes de agosto.
El 8 de Septiembre se celebra en Trujillo el Día de Extremadura.

ACTIVIDAD COMERCIAL Y GANADERA

Los orígenes de la actividad comercial y ganadera en Trujillo hemos de buscarla en la población islámica, testimonio de ello son los dos centros comerciales existentes en nuestra ciudad ya desde inicios del medievo.
La actividad económica más importante de Trujillo es la ganadería. Esto se debe a las características del medio físico de alfoz; así, los suelos, en gran medida graníticos, pizarrosos y muy erosionados, no son aptos para la agricultura dando lugar a una producción escasa. Además, la climatología presenta acpestos poco favorables con frecuentes otoños tardíos, temperaturas bajas y abundante calor en verano dando lugar a una extrema sequedad.
El primer mercado de abastos de Trujillo se ubica en el intramuros en la plazuela de los Descalzos. Con la construcción de la parroquia de San Andres se limitó el espacio mercantil, esta causa sumada al desarrollo de un centro de mayor gravedad comercial dio lugar al traslado de este mercado a los arrabales, concretamente a la actual Plaza Mayor. en torno a la cual se edificarian en el siglo XVI palacios de gran importancia artística, sobre los soportales también destinados al comercio ( portales del Pan, del Lienzo, las Carnicerias, y de la Verdura).
En este centro comercial, extramuros, confluían todos los caminos. Su ubicación estaba relacionada con el acceso a la villa, pues hacia la puerta de Santiago se dirigían los caminos de Madrid, Belen, Huertas de Animas y Plasencia. Estos caminos serian las futuras calles del casco urbano. En esta amplio espacio se celebraba la feria de ganado, de suma importancia para nuestra ciudad, ya que en Trujillo se unían las dos cañadas ganaderas mas importantes de la Mesta: la Vizana y la Leonesa.

En 1471 el rey Enrique IV concede a Trujillo el Mercado Franco.
Podemos decir que la dedicación ganadera comenzó en fechas temprana, desde la misma repoblación. El mercado tuvo unas grandes repercusiones unas al nivel de las relaciones sociales y otras en el terreno económico. Por supuesto, el desarrollo ganadero influiría en la estructura política de la ciduad. Este mercado celebrado en la plaza ere itinerante, el permanente se ubicaba en la Plazuela del Azoguejo (término islámico que significa "mercado permanente"). En 1581 se trasladó el mercado semanal de la Plaza a la plazuela de la Encarnación. El 20 de octubre de 1966 se inauguró el Mercado de Abastos en la calle Lanchuela. Respetando la tradición, la ciudad celebra una vez al año el jueves comarcal en la Plaza Mayor.

La feria de junio en Trujillo era importantísima a nivel nacional, incluso se la menciona en la popular zarzuela "Luisa Fernanda", según han ido pasando los años ha ido perdiendo toda su celebridad. No obstante, han surgido con gran ímpetu la Feria Agroganadera, construyéndose en Trujillo el Mercado Regional de Ganados, y la Feria del Queso, otorgándose a Trujillo el privilegio de tener la "Feria Nacional del Queso".

ITINERARIO LÍRICO-POETICO DE LA SEMANA SANTA


Trujillo, como otras tantas ciudades y pueblos de España se repliega así mismo durante los días que, comenzando el victorioso y alegre domingo de Ramos, termina el doloroso Viernes Santo con la procesión del Santo Entierro... Durante estos días, Trujillo recoge las velas de sus luces y colores, apaga su marea mundana y pone el oído atento al eco espiritual de sus tradiciones y de su fe para disponerse a vivir con toda intensidad, estas jornadas dolorosas, con fervor y con piedad.

Porque llega la Semana Santa que es fuente de verdad, fuente de vida, fuente de arte, y nuestra ciudad cambia de perfil. Se tiñe de morado y de grana, se abre como una rosa de pasión y ofrenda la exquisitez de su alegre primavera, siempre florida y luminosa, en el jardín penitencial de la cuaresma. Todo florece como un gran rosario en sus misterios dolorosos, meditando y rezando al pie de la Cruz, símbolo vivificador de gloria y redención...

Semana Santa en Trujillo... La ciudad entera se dispone a ser un sorbo de Dios, empujón de anhelos hacialas ALTURAS, dándose por entero a su Semana Santa, que es, en líneas generales, austera, recoleta, sencilla, transida de dolor y de amargura, aunque no le falten también esos toques o pinceladas coloristas eso que alguien ha dado en llamar folklore-religioso en el desfile de sus procesiones, donde los pasos, las flores, los nazarenos con sus variados tonos de túnicas y capas, que van desde el blanco impoluto al morado melancólico y soñador, pasando por el rojo amapola, hasta el fúnebre negro que nos hace pensar en la Pasión y Muerte de Cristo, son motivos de atracción para los no creyentes y símbolos de devoción profunda para los que, ante las imágenes de sus cofradías, están ungidos de auténtico fervor religioso.

Los templos todos marcan la pauta a seguir... Las cofradías dan los últimos toques a esos "galeones" que semejan las andas que han de portar las figuras, las imágenes de Cristos crucificados, con la Cruz a cuestas y la hermosa y bella Virgen que suele cerrar los desfiles de cada Cofradía, en cuyo enhorno, cofrades, hombres y mujeres, han rivalizado para conseguir el más bello conjunto artístico, combinando, velas encendidas, flores, jarrones plateados y atributos diversos que sean la admiración del pueblo.


 

Diseño: KAMALEON CON K

Alberto Cortés Murillo