TRUJILLO: LOS RESTOS DEL PASADO

Etimología de la palabra Trujillo.

Trujillo es el antiguo Turgalium romano, nombre de raíz celta. Es la denominación latina del topónimo correspondiente al primitivo castro indígena. Los diferentes testimonios epigráficos y funerarios hacen pensar que la Turgalium prerromana se convirtió, durante la ocupación romana, en una población de cierta importancia: Castras Juliae, tributaria de Norba Caesarina; muestra de ello son el elevado número de estelas funerarias romanas encontradas, algunas reaprovechadas por los musulmanes al construir el castillo.

Trujillo aparece citado en El Anónimo de Rávena, siglo VI, como Turcaliom. Pero es bajo la dominación musulmana cuando Trujillo adquiere definitivamente importancia estratégica, como la atestigua su fortalicación y las abundantes fuentes literarias que con el nombre de Torgielo la mencionan, como la crónica de Abd-al Roman III, siglo X.

 
Foto: Alberto Cortés
 
 


ORÍGENES Y DESARROLLO HISTÓRICO


a) Epoca prerromana

En época prerromana la población se asienta en grandes castros fortificados caracterizados por su situación estratégica, en cerros con buena visibilidad y fuertes muralas, en los meandros de los ríos Almonte y Tamuja, que presentan escarpes naturales pronunciados, fortificando el lado de más débil defensa con varios lienzos de muralla. Su aplazamiento permite el control de ciertos recursos metalíferos, sobre todo hierro y plata.
La zona de máxima concentración de los mismos en el valle del Almonte, desde su nacimiento en las Villuercas, hasta que se une al Tajo acceden a él (Tamuja, Magasca, Guadiloba, etc. ) Uno de estos castros se sitúo en Trujillo, pudiendo considerarse que éste es el primer doblamiento de la ciudad.

b) Epoca romana

En el siglo II a. de C. llegan las legiones romanas a los territorios lusitanos y vettón, que configuran la actual provincia de Cáceres (Roma, tras liberarse del imperio cartaginés, pensó en servirse de la Península Ibérica, no sólo como base de operaciones para futuras empresas, sino como granero indispensable para llevarlas a afecto)
La resistencia indígena a la presidencia romana es grande, lo cual motivó una serie de enfrentamientos: guerras lusitanas y guerras sertorianas. Estas luchas originan la construcción de varios campamentos romanos para defender la vía de la Plata.
Para hacer frente a las guerras lusitanas (190-140 a. C.), Servilio Cepión funda Castra Servilia, de emplazamiento aún desconocido, quizá El Cerro Romanos, El Casar de Cáceres, etc. Esto le da a la vía una configuración militar.
Más tarde Q. Cecilio Metelo, para llevar con éxito sus campañas contra Sertorio, construye una serie de campamentos con constituirán un verdadero limes. Estos enclaves los establece en torno a dos ejes: uno, horizontal, sobre la base del Guadiana, con Metellinum como guarnición militar de primer orden, y otro de sur a norte, en sentido vertical de los ríos; así y para defender la zona extremeña funda castra caecilia en Cáceres el viejo , a 3 km de la capital, en la vía que iba desde Medellín HASTA LA SIERRA de Gredos .
Tras la incorporación de Lusitania al dominio romano , y una vez pacificado el territorio en el siglo I a. c , se fundan diversas ciudades que actuaron como foco de romanización de la población indígena:

- la colonia Norba Caesarina (Cáceres). Con sus contributas castra caecilia y castra servilia.
- Turgalium (Trujillo).
- Caurium (Coria).
- Capera (Caperra ).
- Augustóbriga(Talavera la Vieja).
- La colonia Emérita Augusta(Mérida).

Todas ellas , municipio de derecho latino , se asientan en las principales vías de comunicación: Vía de la plata ( Mérida Astorga); Mérida Ciudad Real a través de Medellín ;Merida y Zaragoza por Toledo, a través de Trujillo y Augustóbriga.
En el siglo III después de cristo inician su decadencia, excepto Mérida y Coria; incluso algunas como Cáparra y Augustóbriga, desaparecen aunque, posteriormente, surgirán otras poblaciones que efectuaran sus funciones ; Plasencia en lugar de Cáparra y Navalmoral en lugar de Augustóbriga.
Turgalium romana se asentaba sobre una elevación del terreno a una altura media de 584 m. y con unas coordenadas geográficas de 39º 27" 44" lat.N. y 2º ll" 43" long. W. de la Hoja 7O5 del Mapa Topográfico Nacional, Esc. l/ 50000.
Teniendo en cuenta su nombre Turgalium o Turcalion al parecer celta y su posición sobre un promontorio, su origen podria remontarse a un pequeño castro integrado en el espacio vetton, que evolucionaría con la romanización hasta constituirse en cabeza de prefectura dependiente de Augusta Emerita.
Las primeras menciones las encontramos en Hyginus y posteriormente en el Anonimo de Ravenna como una de las ciudades más importantes en la via de Augusta Emerita a Caesaraugusta (Zaragoza).
Posteriormente hay abundantes menciones en diversos tratadistas entre los que cabrian destacar a Ceán Bermudez, Fita, Hübner y Mélida que tratan diversos aspectos pero sobre todo la epigrafía. Hasta la fecha no tenemos restos arqueológicos, tan solo los localizados en el castillo y muralla de Trujillo, así como dos cabezas de mármol del año 46 a. C. (colección particular), que informen sobre la distribución urbanística de la ciudad pero de su exsistencia, identificación y ubicación en Trujillo no cabe la menor duda, como pone de manifiesto la epigrafía.
El núcleo urbano se erige como lugar central respecto a su territorio y ubicado dentro de la penillanura dominada por los terrenos pizarrosos sobre un batolito granítico, lo que le confiere una posición preminente y estratégica con respecto al resto de su territorio.
El dominio de este corresponde casi en absoluto a las tierras pardas meridionales sobre pizarra fundamentalmente y en menor grado sobre granitos, encontrándose manchas residuales de suelos pardos en el noroeste de su ámbito.
Quisiéramos nuevamente destacar la importancia de las zonas de contacto entre la pizarras y los granitos pues en ellas y dentro del territorio de Turgalium se van a ubicar las pequeñas aldeas o vicus de Revuena y Rodacis. Las minas y los metales han constituido a lo largo de la historia un polo de atracción y la causa profunda de una implantación humana.
Desde muy antiguo, el interés por los recursos minerales de los pueblos que ocuparon la región extremeña, ha sido evidente..
De la actual Extremadura fueron el plomo, la plata, el estaño y cobre, junto al oro, los metales útiles mas buscados por los romanos, estando el hierro en un nivel secundario y explotándolo en etapa más tardía. Los romanos buscaron asentarse cerca de zonas con alto interés métalo genético, todas las áreas montañosas o aquellos espacios en que el terreno no esté cubierto por capas de sedimentos terciarios y cuaternarios.
La industria minera es muy limitada en Extremadura, habiendo sido muy explotadas por el codicioso pueblo romano en la época de su esplendor y dominio en la Península, aprovechándose de la mayor parte de los filones metalíferos españoles, llevándose lo mejor de los mismos y lo de más fácil arranque, de tal modo, que en la región extremeña, tan poblada en la época romana, no existe criadero de alguna importancia en la cual no se encuentren las labores antiguas a profundidades y con extensiones verdaderamente asombrosas, es indicio desfavorable para emprender una explotación minera el que no muestren los filones en sus cercanías, restos de labores antiguas que en la mayoría de los casos deben referirse a la época romana.
Aunque a una escala cronológica muy distinta, pero atendiendo a una existencia real de metales en Extremadura, es interesante también reflejar los trabajos de Guerra respecto a los siglos XVI, XVII y XVIII en los que se nos señala que se conocían l67 yacimientos metalíferos de los cuales era: sesenta y tres de oro, setenta y cinco de plata, veinte de cobre, seis de plomo, dos de estaño y uno de hierro. En la primera mitad del siglo XIX y una escala espacial más reducida como la Baja Extremadura, el mismo autor señala 259 yacimientos como registrados o denunciados de los cuales era: ciento treinta y cuatro de cinabrio, treinta y uno de plata, nueve de plomo, dos de oro y uno de estaño.
En Trujillo, además de en Botija, Plasenzuela y Monroy, estos filones fueron explotados por los romanos existiendo grandes excóriales en las proximidades de Tamuja.... encontrándose junto a los escoriales, ruinas de edificios propios de una estación minera, como molinos y hornos, con restos de muros de sillería que los rodeaban, habiéndose reconocido las labores romanas a profundidad de 70 m ... Uno de los centros metalíferos más importantes de la provincia se encontraba en la zona de Trujillo, concretamente en las proximidades de la finca "Alberguerías", y otro centro importante estaba en Plasenzuela, que fueron explotadas por los romanos hasta una profundidad de l40 metros.
Respecto a la plata, se encuentra asociada a otros minerales, únicamente señalar las labores de época romana de la mina "Serafina", en el término municipal de Trujillo, que sin lugar a dudas fue la más importante de la provincia cacereña. También existen yacimientos de estaño trabajados por los romanos en Trujillo.
Turgalium fue una prefectura dependiente de Augusta Emérita, pues éstas siempre fueron creadas para el control de unos territorios que se escapaban al gobierno directo de la metrópolis. Algunas praefecturas debieron de perdurar hasta el siglo III d. C., pero la mayor parte parecen haber evolucionado hasta alcanzar la ciudadanía de pleno derecho al constituirse en colonias y municipios, y, aún en el caso de que conservaran el nombre de praefectura, había tenido la posibilidad de alcanzar un status que sólo se diferenciaba del municipio por no tener fuo viri o quattorviri... Pero en algunos casos se daba el nombre de praefetura a pequeñas ciudades que no eran independientes sino que dependían de otra ciudad.
Turgalium debió constituirse en uno de los puntos intermedios en el Alio Itinere ab Emeritam Caesaraugustam, aunque el Itinerario de Antonino, nuestra principal fuente de información no lo recogiese como tal, pero sí los otros puntos tan importantes como Augustobriga y Leuciana, entre las que más tarde el Anónimo de Ravenna va a intercalar a Turcalion; como vértice se va a erigir para la vía procedente de Norba Caesarina.
La explotación del plomo y la plata fue importante en el territorio trujillano. Son dos metales que se encuentran combinados junto al azufre formando galenas argentíferas que son sulfuros de plomo y plata. En Trujillo los filones de este mineral se encuentran emplazados en las pizarras precámbricas del "complejo esquisto-grauwaquico", en algunos casos estos metales se encuentran dentro de las pizarras precámbricas en las proximidades de los batolitos graníticos, en la llamada "aureola de metamorfismo de contacto".
Ejemplos representativos de ello son las minas de La Sevillana, La Serafina, localizadas en Plasenzuela, Trujillo respectivamente. Dentro del territorio de Turgalium, cuyo núcleo urbano por el topónimo y la ubicación parece responder a un origen prerromano y sententarse también sobre un núcleo anterior, dada su posición estratégica respecto a su entorno, la ocupación del espacio y la instalación en los territorios conquistados de núcleos urbanos romanos, trajo consigo una parte adecuada de asentamientos prerromanos si sobre ello se decidía instalar la nueva ciudad y desaparición, una vez más, de otros asentamientos prerromanos instalados en el espacio correspondiente.
Este fenómeno se nos manifiesta en el territorio de Turgalium a través de nueve recintos fortificados que pueden elevarse a once si si tenemos encuenta la información toponímica, todos ellos son altamente significativos para comprender el fenómeno. La presencia de cerámica de barniz negro en algunos de ellos nos lleva a su existencia en un momento republicano, y el abandono hay que entenderlo en el contexto de las campañas de César.
Llegamos a la conclusión de que Turgalium, fue un núcleo muy importante, con una rica historia incluso antes de que fuese praefectura dependiente de Augusta Emerita.
Aparte de la ciudad de Turgalium contamos dentro de su territorio con la presencia de dos pequeñas aldeas o vicus como Rodacis y Revueana, ubicada la primera en la dehesa de Roda en el término municipal de la Cumbre y la segunda identificada con Ruanes. Ambas al igual de Turgalium se asientan sobre las tierras mas fértiles de todo el espacio y al mismo tiempo en las zonas de contacto entre las litologías pizarrosa y granítica, fenómeno este fundamental para el abastecimiento de agua dentro de los espacios áridos.
Dentro del territorio de Turgalium, cuyo núcleo urbano por el topónimo y la ubicación parece responder a un origen prerromano y sententarse también sobre un núcleo anterior ,dada su posición estratégica respecto a su entorno.
La ocupación del espacio y la instalación en los territorios conquistados de núcleos urbanos romanos ,trajo con sigo una parte la adecuada de asentamientos prerromanos si sobre ello se decidia instalar la nueva ciudad y desaparición ,una vez mas ,de otros asentamientos prerromanos instalados en el espacio correspondientes.
Este fenómeno se nos manifiesta en el territorio de Turgalium a través de nueve recintos fortificados que pueden elevarse a once si tenemos en cuenta la información toponímica ,de todos ellos ,son altamente significativos para comprender el fenómeno ,el de la Coraja en el termino municipal de Aldeacantenera y las Villasviejas del Tamuja en Botija antes citado ,ambos en fase de excavación.
Respecto al primero ,la presencia cerámica de barniz negro en el mismo ,nos lleva a su existencia en un momento republicano a partir del parece abandonando ,hecho que según sus excavaciones se produce alrededor del 40-35 a.C.,la misma etapa como veíamos nos señalaba el castro de las Villasviejas ,este abandono hay que entenderlo en el contesto de las campañas de Cesar en estos espacios que se produce como sabemos por la historiografía por las mismas fechas.

c) Época Visigoda

Trujillo aparece citado en el anónimo de Rávena, siglo VI que facilita el conocimiento de ciudades y núcleos de población de esa época; como Turcalion, en la vía que pudiera ser la misma que en el itinerario de Antonio, siglo III se cita como vía desde Mérida hacia Zaragoza, a través de Toledo, como punto anterior a Augustóbriga . Dato interesante porque de nota la continuidad funcional mas o menos urbana, o como cabecera de comarca, de Trujillo.

d) Época Musulmana

En el siglo VIII los árabes invaden Trujillo y la retienen hasta su reconquista por los cristianos en 1232 . Bajo su dominación, Torgielo, como la denominan, se convierte en un recinto fortificado de gran importancia. El geógrafo Al-Idrisí de esta villa: " Es grande y parece una fortaleza, sus muros están sólidamente construídos y hay bazares bien provistos. Sus habitantes hacen contínuas incursiones en el país de los cristianos".
Este recinto está integrado en la red defensiva establecida entre los ríos Tajo y Guadiana, donde destacan también las fortaleza de Cáceres y Montánchez.
Los musulmanes conservan ny aumentan la infraestructura de las comunicaciones que reciben de los visigodos, y levantan castillos para controlar los pasos mas importantes.

e) Conquista de Trujillo por los cristianos

En el siglo XI , coincidiendo con la descomposición del Al-Andalus y aparición de los primeros reinos de Taifas, Alfonso VI toma Toledo. Esta conquista supone una constante amenaza para los musulmanes situados entre el Tajo y el Guadiana. Mas tarde el monarca castellano-leonés Alfonso VII, después de apoderarse de Coria en 1142, cruza el Tajo por Alconétar y avanza hacia las márgenes del, Guadiana consiguiendo en esta expedición : Trujillo, Cáceres, Montánchez y Alcántara, con todas las villas y lugares de su entorno; tierras pronto abandonadas y recuperadas por los árabes.
Tras la efímera recuperación de Fernando II de León en 1165, junto con las fortificaciones de Cáceres y Montánchez Trujillo volverá a manos de los musulmanes bajo el emperador Abu-Jacob (1184) , quien en su campaña devastó toda Extremadura, llevando la frontera al N. del Tajo, pasando a su poder todas las villas anteriormente citadas.
La victoria de las Navas de Tolosa, en 1212, por Alfonso VIII coincido con un momento de crisis y descomposición de los reinos árabes. Así se produce un gran avance de la reconquista en los años próximos a 1230. Cáceres es tomada por Alfonso IX en 1229 y al año siguiente ocupa Mérida Badajoz y Montánchez. Trujillo es definitivamente reconquistada por Fernando III el 25 de Enero de 1232 y Medellín en 1234. Los cristianos alcanzan, pues, la Andalucía Bética y el valle del Guadiana.
Esta expansión cristiana por el territorio extremeño se realiza, fundamentalmente, como queda reflejado en el mapa n.2,a través de las calzadas -sobre todo- de la Plata (por donde se mueven productos, ganado y tropas) y la calzada de Dalmacia, vía de unión con las tierras del N.(Esta ruta después de alcanzar Coria y superar el paso de Portezuelo, enlazaba con la ruta de la Plata antes de pasar el Tajo por Alconétar).
Pero la gran encrucijada de caminos era todavía Mérida, donde confluían todas las rutas del N. La de la Plata la cruzaba para llegar hasta Sevilla, y de ella partía hacia el W el camino que llevaba a Badajoz, y otro camino conducía hacia el E , al sur del Guadiana.

f) Época Medieval, siglos XIII - XV

Superada la Reconquista y para fomentar su repoblación, se otorgan privilegios a los caballeros participantes en las campañas militares, confirmándose el derecho sobre sus propiedades con el Fuero otorgado por Alfonso X en 1256. Por este, Trujillo se convierte en una localidad libre, vinculada a la corona.
El monarca Juan II le otorga el título de ciudad en 1430, aunque en este mismo siglo vivió breves períodos de dominio feudal con la concesión, por el propio monarca , del titulo de primer duque de Trujillo a don Álvaro de Luna (1446-53), título concedido, nuevamente, por Enrique IV a D. Diego López Pacheco, marqués de Villena, en 1469.
Posteriormente el mismo monarca y, para recompensar al conde de Plasencia D. Alvaro de Zúñiga, le prometió la Villa de Trujillo; pero el pueblo dirigido por el Alcaide de su fortaleza, se negó a entregarla, siendo sustituida por Plasencia.
Según J. Valdeón "la pequeña nobleza de la ciudad extremeña y los pecheros habían hecho causa común para evitar la caída en la órbita señorial, no dudando en hacerse portavoces de la defensa de los intereses de la monarquía, incluso por encima de la voluntad del mismo rey".
Los nuevos pobladores proceden de los concejos castellano-leoneses.
La nobleza no se asentará en Extremadura hasta el siglo XIII porque las Ordenes Militares no se lo consentían y los propios fueros de los concejos de realengo los rechazaban. Ya a finales de este siglo XIV, castillos para defensa de sus dehesas. Esta nobleza, poco a poco, incrementa su poder político, económico y social, culminando bajo el reinado de Enrique IV su proceso de fortalecimiento frente a la monarquía.
En el siglo XV se divide en bandos y se radicalizan la tensión entre los linajes que desde la reconquista dominaban la ciudad: Altamirano,Bejarano y Añasco. Basta recordar los enfrentamientos habidos entre el clavero de Alcántara D. Alonso de Monroy y el maestre D. Gómez de Solís en la "Farsa de Avila".
Para acabar con estas luchas nobiliarias o someter a esta clase belicosa, adinerada y orgullosa, los RR. CC. ordenan, por el Edicto de 1476, desmochar las torres de sus casas-fuertes, procurando de su que su altura no sobrepase la del resto de las casas, inutilizar matacanes y cerrar saeteras. (Ejemplos representativos son la Torre del Alcázar de Luis de Chaves, Torre del Alfiler, etc.)
El edicto fue poco efectivo, y la propia Isabel, al volver a Cáceres al año siguiente, reiteró la orden. Trujillo fue así pacificado, con la llegada de la reina, en 1477.
b) La minoría judía. Debió de ser importante la judería establecida en Trujillo a finales del siglo XIII (quizá similar a las de Cáceres o Plasencia ). Antes de su expulsión por los RR. CC. ( decreto dado en Granada el 31 de Marzo de 1492 ) contaba con una importante aljama en el entonces arrabal de S. Martín ( más tarde plaza mayor ) ubicada en torno a las calles Gurría, tiendas y carnicerías ;
incluso existen restos de una posible sinagoga. Esta comunidad, compuesta por 50 familias, según las estimaciones de H. Beinart, era la mas importante de Extremadura.
El pueblo no sólo los odiaba por sus convicciones religiosas y por recaudar impuestos, sino que los sometió a toda clase de vejaciones: a vivir en lugares aislados, a veces muy alejados del resto de la población, y a desempeñar los trabajos más humillantes ( limpiar los establos de estiércol y lavar sus tinajas, incluso hospedar en sus casas a malhechores y prostitutas ). Esto motivó la protesta de los judíos a la reina Isabel para que suprimiera esta prácticas.
c) Junto a esta nobleza, influyente y poderosa existía una creciente población pechera ocupada en la agricultura, comercio y artesanía; los topónimos de sus calles recuerdan las distintas actividades de los gremios: zurradores, herreros, cambrones, sillería, tintoreros, romanos, olleros, etc. La misma condición de Trujillo de ciudad mercado, otorgado por privilegio de Enrique IV en 1465, exige una elevada población productiva.
La mayoría de las calles trujillanas reciben el nombre de los gremios que las habitaron:
Calle de Cambrones.
Una de las principales artesanías de Trujillo fue la de los tejedores de seda, para vestiduras de nobles y potentados: gorgueras, jubones, corpinios, calzas... A estos tejedores se les denominó desde antiguo cambrones nombre otorgado a las piezas de hierro fijas a las cajas de los telares de seda. Los tejedores residían en esta calle del recinto amurallado, hoy calle de la Victoria, porque las familias nobles tenían allí sus palacios y casonas.
La de estas telares era tal que el rey Carlos II, para fomentar su conservación, prohibió el embargo de los mismos por deudas civiles.
Calle de Zurradores
Los pellejeros o zurradores preparaban las vasijas para aceite, vino, caldo. Esta artesanía tenía estrecha relación con las tenerías, donde se curtían las pieles para sus distintas aplicaciones: zapatos, z ajones, aparejos de montura... Todos ellos formaban el mismo gremio, aunque prevaleció el nombre de zurradores sobre curtidores.
Calle de herreros.
Los herreros deben su nombre al gremio que tenía aquí su herrería, forja, cerrajería. Tuvo gran prestigio en Trujillo, a ellos se debieron las rejas de la Dehesa de las Yeguas y rejas de la capilla de San Martín.
Calle de los Romanos
En esta calle se agrupaban los artesanos que hacían romanas y otras balanzas o pesos; a veces, como eran pocos se unían al gremio de los herreros.
Calle Olleros
Los tinajeros o alfareros hacían ollas y vasijas para almacenar el vino y el aceite. Al extinguirse este gremio esta calle se llamó del Paso.
Calle Carnicerías
Hoy Hernando Pizarro. El concejo se encargó del abastecimiento de lo necesario para la subsistencia de los vecinos: carne, leche, aceite, incluso la ciudad tenía su dehesa para el mantenimiento de los ganados que abastecían las carnicerías.
Calle de Tiendas
En ella se instaló un notable comercio para abastecer a la población residente fuera de las murallas, en los arrabales, a partir del siglo XVI.
Calle de Sillería
En ella habitaba el gremio de los silleros, al que se unía el de los guarnicioneros, para enjaezas los caballos en los torneos celebrados, entre los caballeros en las fiestas anuales en que se corrían toros.

EVOLUCIÓN DE TRUJILLO

El desarrollo urbanístico de Trujillo viene definido por dos núcleos de población.: El reciento amurallado, que abarca la villa medieval, y la ciudad moderna, entorno a la plaza.
La villa intramuros responde a un emplazamiento medieval: asentado sobre un accidentado promontorio, circundada por una fuerte muralla y potenciadas sus defensas por torres de edificios señoriales; calle angostas, de trazados irregular, pequeñas plazuelas en torno a los edificios religiosos... Dentro de ella se sitúan el castillo y las primitivas iglesias: Santa Maria, Santiago, San Andrés y la Vera Cruz (cuyas ruinas se integran hoy en el cementerio).
Hasta mediados del siglo XIV el desarrollo arquitectónico se producen dentro de la villa. En este momento surgen los primeros núcleos extramuros con los arrabales de San Martín y de San Clemente, pero no será hasta el siglo XV cuando estos arrabales, sobre todo el de San Martín, adquieran su protagonismo y expansión.
La concesión del titulo de ciudad por Juan II, en l43O, será el elemento impulsor del desarrollo de la misma, a la que se le añaden los títulos de muy noble y muy leal.
En este siglo XV se construyen los primeros conventos trujillanos ( San Miguel, Encarnación, San Francisco) y queda configurada la plaza.
Se edifican las primeras casas Consistoriales en la Plaza Mayor (hasta hora reunido el concejo en la plaza de Santa María). Junto a estos edificios se levantan edificios privados de dos o tres pisos, presentando el bajo un cuerpo de soportales constituidos por arcos de medio punto sobre pilares. Estos soportales, denominados Portales de Pan, de la Verdura..., indica las actividades comerciales que aquí se celebraban, actividades incrementada en 1465 merced privilegio de " Mercado Franco " otorgado por Enrique IV, a celebrar los jueces de cada semana. Entre estas construcciones populares se intercalan edificios nobiliario hasta configurar, definitivamente, la llamada del siglo 16 Plaza publica o del arrabal de San Martín. En el centro de la misma se levanta el Rollo o Picota ,símbolo de la inquisición, hoy situado en el cruce de las carreteras a Madrid, Cáceres y Mérida. Es gótico-Isabelina y remata en pináculo con la Cruz de Alcántara. Los escudos de los RR CC. da la fecha y confirma el estilo. En el siglo XVI momento de esplendor constructivo, Trujillo se extiende fuera de la muralla. El incremento demográfico y nobiliario son las circunstancias que impulsa este desarrollo, poblándose la ciudad de nueva construcciones nobiliarias, sobre entorno a la plaza, lugar preferido por la nobleza para levantar sus grandes mansiones, cuyas perspectiva permite la contemplación de sus grandes falladas y escudos: casa de la cadena, palacio de la conquista o de Hermanos Pizarros. Palacio de los duques de San Carlos ( hoy convento de la Jerónimas ),Palacio de piedra alba . A partir de este siglo evolución arquitectónica de la villa y de la ciudad será diferente. Frente a casa-fuerte, poblada de torres, aspilleras y otros elementos defensivos y góticos de la villa, surgirá casa-palacio abiertas con logias y patios, al tiempo de algunas casas señoriales, intramuros, renueva sus aspectos de casas-fuertes a casas palaciegas y renacentistas. Paralelo a este crecimiento de la plaza se produce un gran desarrollo en el arrabal de San Clemente, en torno a convento de Santa Clara (hoy plaza de turismo),y, sobre todo, en las calles radiales que afluyen a la plaza (calle de García de paredes, sillerías, tiendas carnicerías- actual Hernando Pizarro-); en todas ellas hay casas renacentistas donde persisten elementos de fines del gótico: vanos decorados con alfices y bolas.
En el siglo XVII inicia su decadencia, que continua en los siglos XVIII y XIX. Situada en ruta militar, sufre las consecuencias de tres guerras: la de separación de Portugal (1640-68) de Sucesión (1700) y la de la Independencia (1808). Cada una de ellas provoca la despoblación de la ciudad, arruinado sus edificios y economía.
Las desamortizaciones de 1820 y 1836 contribuyen al abandono de numerosos edificios religiosos.
Sólo a mediados del siglo XIX logra salir de su situación, produciéndose un progresivo resurgimiento en nuestro siglo, paralelo al desplazamiento de la ciudad hacia la periferia, deshabilitándose grandes y antiguas casas del casco urbano.


 

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Alberto Cortés Murillo