TRUJILLO: CAPITAL VERDE

Vivimos en una sociedad que, por su particular estructura organizativa del trabajo, mayor cantidad de tiempo libre, así como numerosas opciones para ocupar su ocio. En otro tiempo, el empleo de los períodos vacacionales era monotemático; la playa o la montaña constituían casi las dos únicas vías de salida. La masificación, la escasa diversificación y el deterioro de ambos recursos los convirtió en opciones poco atractivas para gran número de personas que buscaban mayor calidad de vida en sus salidas temporales. El medio ambiente en Extremadura es una garantía de su atractivo turístico. El entorno natural de Trujillo, y su Comarca, alejado de las grandes corrientes turísticas tradicionales, ha logrado mantenerse en un estado de conservación alto, con lógicas excepciones. La rica y abundante fauna, sostenida por una vegetación excepcional, constituyen una parte importante del atractivo de la zona.

 
Foto: Alberto Cortés
 
 

El indudable que los hombres y su historia no pueden entenderse sin una referencia clara al medio en que se inscriben sus grandes proyectos políticos y sociales así como su vida diaria. Un medio que ofrece a la vez diferentes posibilidades y que refleja una capacidad de los colectivos humanos para apropiarse del mismo.

Esta interrelación es aún más clara cuando se introducen dos parámetros:

- El tratarse de un período histórico en el que el hombre en cierto modo domina el espacio, siendo, no obstante, su capacidad de dominio y control relativamente reducida y dispar según el nivel de las actuaciones (políticas, sociales y económicas), todo ello en función del nivel cultural, grado de desarrollo, etc.

- En cierto modo ligado a lo anterior, aunque no siempre ocurre así, la dedicación de sus actividades económicas directamente ligadas y orientadas al sector agrario hace a estas comunidades más dependientes -o hace que exista una mayor ligazón- con el medio en que se asientan y les rodea.

El conocimiento de la realidad histórica de Trujillo y si Tierra en un marco espacial determinado que compone el conjunto de alfoz trujillano resulta imprescindible, constituyendo en todo caso una fase previa y de aproximación. Ello tiene mayor relevancia en un período en el que las estructuras económicas, los grupos sociales, la mentalidad, las estructuras político-administrativas sufren cambios y reajustes de mayor o menor entidad. Ese momento de crisis, entendida de un modo positivo en cuanto a lo que significa de cambio y riqueza de todo tipo de acontecimientos se va a producir sobre un medio concreto en el que el paisaje va a ser el reflejo de las grandes transformaciones, pero también de las acciones individuales; el paisaje aparece así como el testigo y reflejo de éxitos y frustraciones individuales y colectivas.

Los actuales límites administrativos no actúan sino como puntos de referencia en esta primera aproximación en las noticias de los eruditos locales -que ofrecen poca fiabilidad al no citar las fuentes utilizadas- y, sobre todo, en numerosas citas concretas en gran número de documentos. En efecto, a partir de ellos se pueden establecer con toda precisión límites de carácter natural o bien otros por las aldeas y lugares dependientes de Trujillo o los actos de vecindad con otros concejos limítrofes. De este modo, los ríos Tamuja, Almonte -por el oeste y norte- así como el Guadiana y Gargáligas por el sur, establecen unos límites precisos, completados con los lugares de Escurial, Campo Lugar y Madrigalejo al sur, y Berzocana, Cañamero o Logrosán por el este.

Basándonos en esta delimitación y considerando las actuales superficies correspondientes a los distintos términos se alcanza un total de 344.021 has. Se trata de una superficie desigualmente ocupada por el hombre y en la que Trujillo ocupa una posición excéntrica como consecuencia de la progresiva ocupación y dominación del espacio por el proceso de reconquista y repoblación hacia el sur. Por otra parte, el avance hacia el sur debe verse enmarcado por la existencia de núcleos limítrofes que delimitan ese avance (Cáceres y Montanchez) o por ciertas barreras naturales constituidas por dificultades topográficas (Villuercas) o fluviales (Río Guadiana). Debemos señalar que ya incluso con anterioridad al período histórico sobre el que versa nuestro trabajo se ha visto reducido en espacios y enclaves que si no son de gran extensión tendrán un enorme significado con posterioridad.

- Segregación de una reducida zona a favor del futuro Monasterio de Santa María de Guadalupe.

- Donación de Enrique II a D. García Alvarez de Toledo de la villa de Cabañas.

- Creación, por Enrique II, de los señoríos de Orellana la Vieja y Orellana de la Sierra.

Ello nos habla del escaso poder del concejo ante la paulatina escisión del patrimonio de sus tierras concejiles (habría que sumar el progresivo incremento de las tierras adquiridas por el monasterio guadalupense), hecho éste que se pondrá de manifiesto también en la continua donación que el propio concejo de Trujillo se realiza a diferentes personajes de la vida política medieval. De todos modos, estas escisiones y, mas aún, la segregación de la Puebla de Guadalupe, establecen otros importantes poderes juridiccionales en los límites e incluso en el propio alfoz. Procesos de escisión, enajenación y ventas que serán aún más abundantes en el período moderno.

El vasto marco espacial que supone la tierra de Trujillo se ha ido configurando durante un dilatado período histórico sobre el que, a pesar de la riqueza documental del A.M.T.,no contamos con una información abundante. Sin embargo parece conveniente recoger todo tipo de noticias y datos de carácter general o puntual que permitan entender el Concejo de Trujillo con una configuración y extensión espacial como la indicada y con una organización social y política cono la que señalaremos e iremos descubriendo y analizando. Noticias que nos situarán y caracterizarán con mayor precisión Trujillo y su tierra antes de abordar el paisaje y los hombres que sobre él se asientan.

No es nuestra intención, ni el objetivo de este trabajo realizar un estudio pormenorizado de transcurrir histórico de Trujillo como asentamiento humano. Nuestro conocimientos de épocas anteriores a la que analizamos no nos lo permite. Más importante si cabe, para el suelo, vegetación y cultivos es la existencia de una elevada evapotranspiración, que con 862 mm. supera ampliamente el total de las prey alcanzando un período que oscila entre 5,8 y 9,1 meses.

-Estiaje igualmente agudizado, iniciándose lo que puede considerarse mes seco a partir de mayo hasta septiembre, pero en este último mes de un modo más agudo.

-Como consecuencia, sedimentos terciarios, al igual que los existentes en el Guadiana, son muy aptos para el cultivo por sus propias características físicas.

El resto lo pone un patrimonio histórico y artístico de gran valor y belleza, susceptible de ser utilizado. La oferta de nuestro patrimonio natural e histórico de Trujillo y zonas limítrofes constituyen una gran baza dentro del turismo rural. Estamos asistiendo, desde hace pocos años, el surgimiento de un seguro movimiento de personas que buscan en el turismo alterativo una oferta válida, que incluya una huida de los habituales centros turísticos y una mayor aproximación a todos aquellos valores que ofrece el ámbito rural y agrario. Extremadura, en general, y Cáceres en particular, reunen las condiciones necesarias para disfrutar del sabor más genuio de esta región, de sus agrestes contrastes, de su paisaje excepcional, y de todo su potencial medioambiental. Trujillo es la "Capital Verde", por excelencia, que aporta una infraestructura ideal, en base a una oferta turística alternativa, próximo a la Comarca de Villuercas-Ibores y epicentro más cercano al Parque Natural de Monfragüe, por ser ambas los "pulmones verdes de la provincia de Cáceres"


 

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Alberto Cortés Murillo